martes, 13 de enero de 2009

Esto le pasó a una Senio . le regalaron mascotas....


La triste historia de Piolín y Meteorito

El año pasado, un día, a principios de curso, una mamá llena de buenas intenciones (o con muchas ganas de librarse de un regalo inoportuno) trajo a clase una pecera con dos pececitos. Era un regalo para el aula, y debían quedarse allí. Incluso nos trajo un tarro con comida. Los niños estaban re contentos, pero se pueden imaginar que yo no tanto. Traté de tranquilizarme pensando que esos peces no suelen vivir mucho tiempo. Yo misma había tenido algunos en casa cuando era chiquita, y el más longevo difícilmente había superado la semana…Organizamos una lista de “encargados” de los peces, que lo único que hacían era ponerles la comida. Porque de cambiarles el agua y limpiar la pecera me tenía que encargar yo. El problema eran los fines de semana. Yo no me podía llevar los peces a mi casa, porque resultaba un poco complicado teniendo en cuenta que tenía que tomar el tren . Así que cada semana se los “endosaba” a una madre. Al salir de clase los viernes por la tarde se los daba a una madre, junto con el tarro de comida, para que los cuidaran durante esos dos días. Tenía la esperanza de que, además, se les ocurriera limpiar la pecera, pero la verdad es que no solía ocurrir :(El caso es que con el paso del tiempo (y pasó mucho tiempo sin que ninguno de los dos mostrara las más mínimas intenciones de morirse) las madres estaban cada vez más hartas de los peces. Cada viernes por la tarde, me miraban con cara de horror, tratando de adivinar a quien se los daría esa semana (conviene decir que el año pasado sólo tenía 15 alumnos en mi aula). Y poco después empezaron los comentarios pronunciados con tono irónico “¿Qué, a quién le regalas hoy los peces?”. Empecé a sentir que las madres percibían lo de los peces como un capricho mío, cuando yo era la primera perjudicada: no se pueden imaginar la poca gracia que me hacía cambiar el agua y limpiar la pecera, con lo fría que estaba el agua en las mañanas de invierno :(Por otra parte, los peces tampoco debían sentirse especialmente felices. Imagino lo que sentirían viajando en moto hasta casa de Juan…Recuerdo además un fin de semana que a Loli se le olvidó la pecera en la combi del colegio. Su padre pasó toda la tarde del viernes tratando de averiguar donde se guardaba la combi y dónde había un responsable que se lo pudiera abrir para salvar a los pobres “Piolín” y “Meteorito”, que así es como mis chikis los habían bautizado.Bueno, pues un viernes no fui a trabajar porque estaba enferma. Y a mis compañeras se les olvidó darle los peces al chiki encargado esa semana. Cuando llegué el lunes, los peces habían sobrevivido: y decidí que no volvería a dárselos a ninguna madre los viernes por la tarde. Cada viernes, cuando los nenes se habían ido, limpiaba la pecera, les ponía agua limpia y un poquito más de comida de la que solíamos ponerles, para que aguantaran todo el fin de semana. Y los lunes, lo primero que hacía era limpiarlos de nuevo y darles de comer antes de que llegaran mis fierecillas. Y así pasaron bastantes semanas. Un día, la madre de Juan me preguntó si los peces se habían muerto. Dijo que como ya nadie se los llevaba para el fin de semana… le expliqué mi cambio de estrategia, y le dije que sólo se los daría a alguna madre para las vacaciones de invierno.Y todo siguió bien hasta un trágico fin de semana. Me marché del colegio el viernes, tan feliz como todos los viernes a las cinco de la tarde. Y cuando ya estaba en el tren, casi llegando a mi ciudad, lo recordé: ¡¡¡el lunes era fiesta!!! No volvíamos a clase hasta el martes!!! Traté de “consolarme” pensando que sólo era un día más de lo que estaban acostumbrados… El martes, cuando llegué al colegio, la portera, me saludó con un “tengo malas noticias”. Uys, ¿qué habrá pasado? Pensé yo. Y ella me dijo “se han muerto los peces” mientras contenía la risa… jejejejeje, estaba al tanto de mis sentimientos hacia ellos. Me comentó que se había dado cuenta por el olor. Y que me avisaba para que tuviera cuidado al entrar… Ajjjj, era horrible.Imagínense un aula prefabricada, herméticamente cerrada, durante tres días del mes de octubre, con dos peces muertos en su interior… Bueno, mejor no tratem de imaginarlo. Tuve que abrir todas las ventanas y la puerta con la esperanza de que se ventilara un poco antes de que lleguenlos nenes. Luego, tuve que deshacerme de los cadáveres. Fregar la pecera (puajjjjj). Y, por último, lo más difícil: tratar de que los nenes no se dieran cuenta de que no estaban.No es que no quisiera enfrentar a mis niños con la realidad de que los animalitos se mueren. Lo que no quería, era hacerlo imediatamente después del fin de semana. Las madres que tenía el año pasado eran, como poco, criticonas, Hincha pelotas!!. Si el mismo martes los niños llegaban a casa diciendo que los peces se habían muerto, a ellas les costaría muy poco llegar a la conclusión de que la culpa había sido mía, porque el viernes no se los di a nadie. Pero, por otra parte, el viernes a nadie se le ocurrió preguntarme qué ocurriría con los peces durante el fin de semana largo. Así que la culpa también era de ellas. Eso, al menos, es lo que yo pensaba para tratar de tranquilizar mi conciencia que, para mi sorpresa, me torturó durante ese día, los siguientes, y aún lo hace de vez en cuando, cuando pienso en los pobres pececitos… Así que decidí que hasta el jueves no se confirmaría oficialmente la noticia de la muerte de las mascotas de la clase. Escondí la pecera, con la esperanza de que, al no verla, no se acordarían de ellos. Y así fue. Y el jueves les dije que los pececitos se habían muerto. Se lo tomaron muy bien. El único problema fue Manuel, que se empeñó en pedirle a su madre dos nuevos peces para la clase, para reemplazar a Piolín y Meteorito. Yo insistí a mi vez en que no era necesario. Afortunadamente, la madre de Manuel no parecía tener mucha intención de comprar peces…Eso sí, cuando unos días después llegó el primo de Juan a regalarme (para la clase) un pollo que se había encontrado, estuve más rápida de reflejos. Le aseguré que se lo agradecía mucho, pero que estaba segura de que a Juan le encantaría llevárselo a su casa y cuidarlo él mismo :)

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15 comentarios:

Anónimo dijo...

se acuerdan cuando una Senio decidió para su proyecto de ciencias tener pollitos??? escriban esta historia!

Anónimo dijo...

Y CUANDO TE LLEVAN CONEJOS????

Anónimo dijo...

Y PAJARITOS QUE NO TE DURAN NADA Y QUE APARECES EN EL COLE Y ESTAN CON LAS PATITAS PARA ARRIBA????

Anónimo dijo...

lo mejor es un peluche , no come y no se muere...jajaja

Anónimo dijo...

lo mejor es un peluche , no come y no se muere...jajaja

Anónimo dijo...

ESTOY TOTALMENTE DE ACUERDO NADA DE PAJARITO, LA CARA DE LOS PAPAS CUANDO VEN QUE LES ENCAJAS UNA JAULA!! Y NI PENSAR SI JUSTO ESE DIA LLUEVE Y TIENEN QUE SALIR CON LOS CHICOS , MOCHILAS Y LA JAULITA VOLANDOSE, NO HAY PAJARITO QUE SOBREVIVA

Anónimo dijo...

sE ACUERDAN CUANDO TUVIMOS UN CONEJO??? ES INCREIBLE POR LO QUE PASAMOS....SOMOS DOCENTES NO VETERINARIAS

Anónimo dijo...

la impresion que te da llegar y ver al pobre pajarito muerto en la jaula...noooo me niego a tener mascotitas

Anónimo dijo...

Yo me acuerdo cuando una se las Senios para un trabajo de ciencias trajo huevitos a la sala.....luego tuvo pllitos ...divinos...preciosos...los nenes miraban los pollitos y se enternecian....al cabo de los dias esos pollitos divinos se convirtieron en POLLOS.....grande olorosos...no paraban de piar...ni de comer ni de hacer POPO...bahhh habia un olor a mierda que no te daban las manos para limpiar ....
QUE MOMENTO INOLVIDABLE....
Tenemos que escribir las historias de las mascotas...

Anónimo dijo...

Todas nos dimos cuenta de que estaban los pollos... que olor!!

Anónimo dijo...

no es mejor una tortuga??

Anónimo dijo...

NO LO MEJOR ES UN PELUCHE, QUE NO COME , NO HACE CACA Y NO TE DA TRABAJO

Anónimo dijo...

Para elegir hay que hacerlo bien....yo voto por el profe de música... que lindo tenerlo en una jaula y de vez en cuando nos cante un poquito....mascotas vivientes NOOOOOOOOOO....Son un problema...

Anónimo dijo...

siiii siii siii viva el profe de música!! lo queremos para el 2009!

Anónimo dijo...

Nos habiamos olvidado de el?? no siempre está presente esa imágen de sus grandes capacidades....